La carretera empieza a descender luego de pasar la laguna de Sausacocha. Después de Yanac, a la derecha se presenta la quebrada que conduce las
aguas
del rio Olichocho al rio Chuzgón. Desde Anamuelle se divisa, en su mayor
extensión, el valle del rio Chuzgón que corre entre los flancos de la cordillera
Occidental y la Central de los Andes cuyo recorrido terminará al encontrarse con
el rio Marañón en su paso hacia la selva amazónica. Al frente, podemos divisar
los caseríos de Chalar y Cochabamba, abajo Yanasara y mas allá el puente Pallar
desde donde parte la carretera que lleva hacia Calemar al pie del Marañón,
célebre por ser el lugar donde se desarrolla la novela “La serpiente de oro” del
ilustre Ciro Alegría.
Dejando la carretera que se dirige a Pataz se toma el desvío hacia el
Albergue “Padre Jaime Gari” donde uno se puede hospedar con toda comodidad. Al
frente están las aguas termales, que por su infraestructura, han hecho célebre a
este hermoso rincón andino. Pocos lugares en serranía liberteña nos aseguran
buen alojamiento y alimentación, esmerada atención además de hermosos paisajes.
En este paraje, de clima templado y agradable, ya no ingresa señal para los
teléfonos celulares así que el “descanso y relax” están asegurados. La obligada
fogata por la noche, en la que los cuentos de terror son un componente
inherente, hacen de ella un recuerdo inolvidable; con mayor razón si aparecen
las estrellas fugaces en el firmamento.
Por sus características Yanasara es uno de los lugares que no provoca dejar, aquellos en los que uno quisiera permanecer más tiempo, de allí su importancia turística. Es un lugar donde se combina el bello paisaje natural y los buenos servicios que se prodigan en el albergue a cargo de los sacerdotes franciscanos. Toda una seguridad para el viajero. Un lugar donde un buen libro o una buena conversación se privilegian.
Yanasara, a mi criterio, está llamada a ser uno de los lugares que todo liberteño debe conocer “antes de morir” y como su paso por Huamachuco es obligatorio, debemos interesarnos por visitar también Markahuamachuco, Wiracochapampa, la laguna de Sausacocha, su Plaza de Armas con sus alegorías botánicas y sentir del mensaje histórico que trasunta la ciudad, cuna de José Faustino Sánchez Carrión, capital que fuera declarada “Ilustre y fiel ciudad” por don José de San Martín y “Tierra clásica de patriotas “ por Simón Bolívar. Toda una garantía de un viaje inolvidable.

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